Domingo 11 de enero. Último día de viaje y recorrido.
Nos levantamos temprano y nos dispusimos a terminar lo que 10 días atrás iniciamos. Todo empezó bien, hasta llegar al parquedero del hotel y sacamos las motos. Nuevamente la llanta del inconveniente de la noche anterior estaba bajita y era necesario hacerla arreglar. El neumático que no era el apropiado resistió poco, afortunadamente unas tres cuadras cerca del hotel había un montallantas, solo esperabamos que si estuviera funcionando en domingo tan temprano.
La suerte estaba a favor, el montallantas recién había sido abierto y fue necesario conseguir un neumático apropiado, pues el llantero, no lo tenia. Mientras se conseguía se fue bajando la llanta y buscando soluciones para que no siguiera molestando en el resto del camino.
Al estar lista la llanta, iniciamos el recorrido hacia Medellín y avanzabamos mientras podíamos, pues la meta estaba cada vez mas cerca, así lo indicaban las séñales al lado del camino y si llegabamos temprano, mas rápido podíamos descanzar.
Llegamos a Tarazá (Km2381.9) y paramos a desayunar, ya faltaban lás últimas secciones del recorrido y no encontraríamos muchos restaurantes en el camino.
Continuamos el camino después de 35 minutos de receso y pasamos sin parar por Valdivia, Puerto Valdivia, entre curvas y curvas adelantabamos en subida a los demás vehículos hasta llegar al Alto de Ventanas y la niebla se apoderó de la carretera.
El frio y la poca visibilidad aumentaban la adrenalina, la emoción y sensación de aventura mientras adelantabamos los largos camiones que ocupaban casi toda la vía entre las curvas. Pero fue muy bien aprovechado el recorrido debido a que esto nos daba espacio mas adelante para avanzar sin tener tantos carros detrás o adelantándonos.
Así continuamos y llegamos a Yarumal (Km 2478.5), era medio día y marcamos una parada corta para tomar algo de refresco para continuar el camino, que cada minuto se hacía mas corto.
Al llegar a Santa Rosa (Km 2527.7), volvimos a parar, esta vez en el estadero de los Pandequesos para llevar algo de comer a casa.
La marcha retomamos y ya era mas de la 1:00 pm estábamos bien de tiempo pero el deseo de llegar no daba espera, aunque se podía avanzar mas, fuimos a un ritmo moderado pero constante y sí pasamos mas adelante por Don Matías, el Alto de Matasanos y disfrutamos de los paisajes que estas carreteras y montañas nos proporcionan, además el día estaba despejado, el sol brillaba en el firmamento y el clima era fresco.
Pasamos por El Atillo, Girardota, Copacabana y Bello hasta tomar por fin la Autopista norte, entrada y recta final para llegar a Medellin...
... No pasó mucho hasta ver la señal que dice: Bienvenido a Medellín y por fin estuve tranquilo y satisfecho, mi sueño estaba terminando con éxito, todos fuimos, recorrimos, conocimos, disfrutamos, llegamos hasta el Cabo de la Vela y volvimos.
Llegó el momento de parar, 3:05 pm, fue justo frente a la oficina de tránsito de caribe. Paramos y mi emoción me obligaba a darle un abrazo a mis compañeros y el agradecimiento por todo lo vivido.
Claro! no podía faltar la última fotografía antes de despedirnos, fotografía que quedaría para la posteridad y dejaría grabado en mi mente un gran recuerdo.
Así se cumplió este recorrido, aventura y travesía: 2.600,2 Kms. de recorrido y 10 días de diversas emociones y experiencias.
Gracias a todos por vivir conmigo esta inolvidable Aventura.
Agradezco a mis compañeros de viaje:
- Wilson (Loco).
- Carlos Mario (Impeeza).
- Fredy Vélez.
- José Ocampo.
- Estella Giraldo.
- Jaime Toro.
- Edwin Ortiz.
- Juan Carlos Hernandez.
A las empresas que apoyaron:
- Inducascos.
- Kore (Cobija).
- Jincheng.
Y a DIOS nuestro padre bueno, que escuchó nuestra oración antes de partir y nos permitió volver sanos y salvos.
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Al llegar a casa, no puedo estar seguro si fue producto del cansancio físico o emoción de lograr lo que para mi era un reto y una meta, pero tuve una visión y una idea loca.... mi próxima gran aventura... mi próxima gran travesía en moto...
... MACHU PICHU